Fue en abril del 2008 cuando en el monte, muy cerca del refugio, nos encontramos con 2 podequitos de unos 6 meses agazapados entre zarzas.
Uno nos salió pronto al paso. Era Wilow, extrovertido y curioso, un adolescente bullero lleno de vida.

Y en el fondo del zarzal, inmóvil, intentando desaparecer del mundo, un duendecillo despeluchado tiritando de miedo, estremecido, con los ojos llenos de terror: MOMO, nuestro duendecillo mágico.

Así llegaron estos 2 hermanitos al refugio, la alegría y la tristeza, el desparpajo y la sumisión, Wilow y MOMO.
Wilow fue adoptado trás unos meses en el refugio pero MOMO desde su entrada siempre ha estado metido en caniles. Durante meses siguió aterrorizado ante cualquier acercamiento. Una caricia era un suplicio, y a la que podía se escabullía a esconderse detrás de Wilow.

Sólo cuando Wilow se fue apareció la mágia de MOMO. Aprendió a confiar en los pesados de siempre, en los de “erre que erre” con las caricias, por K.O. técnico, y aprendió a pedirlas también con carita de mico de porcelana, pero sin dejar de temblar. Y cuanto más visible se volvió para nosotros, más invisible quería ser para el exterior. Convirtió su canil en su único mundo, donde él era el mago que desaparecía cuando había peleas y aparecía cuando había caricias. Cambiaban los compañeros pero el duendecillo siempre estaba allí, apareciendo y desapareciendo en el momento oportuno. Demasiado tiempo ya.
Ahora MOMO ha tenido la oportunidad por unas semanas de cambiar su magia de canil por la de un mundo más real, en una casa de acogida. Y está trabajando muy duro, venciendo miedo tras miedo, para estar preparado cuando algún día alguien llegue a su canil y decida llevarse al duendecillo adoptado. Eso sí que sería mágico de verdad.

« Ya tenemos a Momo en casa, todo muy bien, lo hemos bañado y se dejó perfectamente y le hemos enseñado el piso, no para de inspeccionar, de la cocina al salón, del salón al baño y así todo el rato. Noa lo ha acogido muy bien, no se ha escuchado ningún ladrido por ninguna parte.»

« La primera noche de Momo: durmió en su camita, no se escuchó ni pio, comió todo lo que le echamos (1 latita, pienso y 2 trozos de pan), ya lo saqué a la calle, el sólo, me hizo mucha gracia porque miraba para todos lados y cada 3 pasos se sentaba, no fue capaz de hacer sus cosas en la calle, nos las hizo en casa, no pasa nada, de hecho con lo miedicas que es no le reñimos mucho, lo único le dijimos: NO!
Noa se porta muy bien con él, se ignoran mutuamente. Andan los 2 detrás mía, cuando voy al baño me esperan en la puerta, haciendo la cama estaban los 2 detrás mía.

Momo ya busca las caricias de hecho estoy ahora sentada en el sofá y está él a mi lado, sentado en la alfombra mirándome. Nos dimos cuenta de que no podemos hacer movimientos bruscos para acariciarlo que si no se asusta mucho.

Aún no asocia su nombre y no sabe jugar con los juguetes.
Ayer por la noche lo desparasitamos, es más listo, le escondimos la pastilla en un trocito de queso, comió el queso pero la pastilla no, se lo volvimos a meter en un trozo de queso y volvió a hacer lo mismo, al final se la metimos en un trozo de jamón asado y engulló todo junto.
Tenemos un acuario de 60 litros lleno de peces, ayer estuvo de 11 a 1 observándolo, parecía hipnotizado. Le encanta estar enfrente de la tele cuando está apagada, le gusta ver su reflejo. »

« Momo está estupendo, acabo de llegar con él de la calle, este ha sido su cuarto paseo y adivina…la palabra “calle” y “vamos” ya sabe lo que significa.
De ayer a hoy dió un cambio radical en cuanto a sociabilidad, he llegado hoy de trabajar y me hizo un homenaje increíble, incluso se me subía hasta el pecho y me daba besitos en la ropa. Empieza a jugar con Noa. » BEA

MOMO volverá al refugio el 5 de diciembre, y de nuevo su magia le hará desaparecer.
Buscamos a un mago que lo evite.
BUSCAMOS AL DUENDECILLO DE MOMO
03.12.09: MOMO HA VUELTO YA AL REFUGIO
EL DUENDE ESTÁ DE NUEVO EN EL CANIL Nº4
Contacto: 600356891 – 670859164
ponteareas@colectivoanimal.com
ULTIMOS COMENTARIOS